Grupo Cuarenta | Restaurante en Malasaña

Restaurante en Malasaña

Reforma de restaurante situado en Malasaña, zona centro de Madrid.

Manteniendo el mismo uso del local anterior, también restaurante, se ha realizado una reforma completa de distribución, materiales, acabados e iluminación.

Para empezar, se ha ampliado la zona de recepción abriéndose una gran barra de bar de picoteo y copas para el público transeúnte. Es imponente la gran piedra de granito titanium que forma la barra. Al fondo, se ubica la zona de restaurante, que se ha vestido con mesas y sillas de estilo rococó, que junto con la perfecta iluminación indirecta aporta calidez al espacio, y permite disfrutar del ambiente a la par que degustar el menú.

Destaca la luminosidad del local gracias a unas cruces de madera que esconden la luz indirecta, que ayuda a iluminar el espacio marcando estas formas geométricas. Asimismo, la lámpara diseñada a medida, que recorre la superficie de todo el local, con perfiles tubulares y bombillas con filamentos.

Todo el suelo del local es baldosa hidráulica gris, que se ha combinado con lamas de madera de roble en bruto, siguiendo un patrón ortogonal. Las paredes de la zona de entrada tienen un acabado más rústico con ladrillo cara vista. Éste se combina con paredes enfoscadas dibujando aguas. Bajo las barras de madera adosadas en los laterales del espacio, se ha colocado un vistoso azulejo cerámico tipo metro, el cual, con las cruces luminosas, resalta el color verde brillo. Como curiosidad, se puede observar el perfil metálico que recorre todo el local a nivel de barra, que aparece a modo de colgador y perchero; muy práctico.

El diseño interior del local destaca por la variedad de estilos. Otra gran vitrina con numerosas botellas de aceites de todo el mundo, y un botellero acristalado visten la primera parte del comedor. En la zona del fondo se han ubicado dos grandes estanterías de madera con un aporte vegetal, para dar color al espacio. En memoria del local anterior, se han mantenido las ventanas «tirolesas», pero se han lijado para darle un acabado más desenfadado. También se ha mantenido la estantería verde al lado de la barra, con un montón de consignas para los clientes.

Se pueden apreciar los elementos estructurales del local que quedan visibles en los espacios. Pilares pintados en negro mate en el espacio de entrada, y en la zona de comedor, con un aspecto más rural, el propio pilar de madera queda visto en toda su sección, sobre un zócalo de piedra.

Los baños se han mantenido en la misma ubicación. Las paredes se han alicatado con un azulejo blanco brillo, y el suelo de baldosa cerámica en gris oscuro. Se combinan los materiales con la madera de la encimera. Y, como toque original se han elegido ollas de cocina como lavabos, y tuberías, como grifos. Se colocan plantas en cajas de madera para dar el toque de color al espacio.

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